Grabando en medio de la naturaleza

Vídeos

Hacemos vídeos. Ni más ni menos. Vídeos. Para algunos, solo con oír esa palabra les entra el pánico, empiezan a sudar, se paralizan. Otros saltan de alegría y lo ven tantas veces que hasta se aprenden los diálogos. Hay gente que no le ve la gracia ni el sentido. El caso es que no suele haber término medio. Es el nuestro un trabajo maravillosamente polémico y bonito, cambiante, adictivo.

Tradicionalmente denostado, hasta hace dos días no era más que un mero testimonio, una foto en movimiento de lo que pasaba, sin afán alguno de sentido. Hoy, gracias a la tecnología, y gracias sobre todo a la creatividad y a la valentía de muchos, se ha convertido en un vehículo de mensajes, de emociones.

Como todo en la vida no hay una sola forma de hacer las cosas. Cada cual tiene su estilo. En El tejado apostamos por diferenciarnos contando historias que valgan la pena. Intentando emocionar. A veces no es sencillo pero confiamos en que actuando con naturalidad, con transparencia, podemos encontrar la belleza y la poesía en todos sitios. En una boda, en un proyecto empresarial, en un documental.

Por eso a veces no entendemos por qué hay gente todavía que sigue teniendo un concepto anticuado de la profesión. Gente que intenta condicionar y dirigir su comportamiento delante de la cámara. O en cambio, por timidez o por vergüenza, se niegan a hablar o simplemente a aparecer como si la cámara fuera un enemigo. La gente no se da cuenta de la belleza que contiene. La belleza de lo sencillo. No consiste en cuán guapa o fea salga, sino en la verdad con que hacen su camino. Es algo que nos duele y que tratamos de inculcar en cada uno de nuestros trabajos, aunque no siempre lo conseguimos.

La gente olvida que un vídeo es una forma inigualable de almacenar recuerdos, de guardar un trozo de tiempo para poder verlo eternamente, para dejar a sus hijos a sus nietos… un vídeo puede ser la mejor manera de seguir por siempre vivos.

Perdonad que nos pongamos filosóficos, pero nos parece mágica nuestra profesión y así intentamos hacérselo ver a nuestros clientes.

 

LA DURACIÓN. EL RITMO.

Todo es cuestión de ritmo. No por poner mucho material va a calar más en la gente, ni va a ser mejor el vídeo. Más bien al revés. Lo importante es el mensaje que se quiere expresar. El sentido. Con el tiempo hemos aprendido que la gente quiere conservar cuantas más imágenes mejor. Por eso en cada trabajo, nos cuidamos de grabar el máximo de planos posibles, de forma que en cada boda por ejemplo, grabamos alrededor de unas 3 horas de material en bruto. Brutos que se entregan íntegros al cliente.

No obstante, al final el objetivo de nuestro trabajo no es otro que emocionar, entretener, tocar dentro, y eso solo se puede conseguir, primero no aburriendo y segundo llevándote en volandas por una historia que te haga vibrar, que te mantenga en vilo. De ahí la necesidad de sintetizar todo el material, de podar momentos para tratar de rescatar solo lo mejor, lo duradero.

 

EL ESTILO.

Por otro lado, para captar esa esencia de la que hablamos, procuramos siempre pasar desapercibidos, coger distancia y mantenernos un poco al margen. No tomar demasiado partido. Porque lo más importante es que lo que pasa al otro lado de la cámara sea natural, espontáneo, intentamos en la medida de lo posible dejar al mundo actuar, para sencillamente captarlo de la mejor manera, afectando lo menos posible. Nos sentimos como cazadores de momentos que luego devolveremos a sus dueños.

Por eso a los clientes siempre les decimos que estén tranquilos, que sean ellos mismos y que no se preocupen. Si hay algo que no queda bien, posteriormente en el montaje se puede modificar u omitir. En el momento hay que disfrutar al máximo y tratar de dar lo mejor de sí. Tenemos más que comprobado que cuando alguien se da totalmente en ese día e irradia felicidad, el resultado no puede ser mejor. Por tanto, la receta, no es otra que la naturalidad.

Naturalidad que buscamos conociendo a fondo al cliente, hablando con él, conociendo previamente su historia y sobre todo, dándole confianza.

 

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